En el caso del miedo a los ruidos, el objetivo es lograr que el perro logre superarlo o al menos se acostumbre a sobrellevarlo. Para ello existe una técnica denominada desensibilización sistemática, que consiste en exponer al perro a un estímulo capaz de provocar una reacción de temor a una intensidad tan baja que esta reacción no se produzca y así permitir que ocurra la habituación a ese bajo nivel de estímulo. La idea de grabar el sonido de los cohetes es útil.
Cuando reproduzcas el sonido las primeras veces, procura tener al perro sujeto y controlado para evitar que salga despavorido y quede a merced de su miedo y su fobia. Procura respirar a su lado tranquilo. Esa es buena técnica y estás uniendo tu tranquilidad (que él percibe a través de tu respiración calmada y controlada). Acuérdate que si estás inquieto (observando su reacción) el perro sabrá que te afecta igualmente y entonces no habremos conseguido calmarle.
Hay que procurar repetir diariamente el sonido a bajísimo volúmen y vaya asociando el ruido del cohete a su golosina preferida. Recuerda que es importante ROMPER la relación cohete - miedo y tratar por todos los medios que signifique "cohete - algo bueno. Insiste en la reproducción de sonido a la misma intensidad (al principio bajísima) hasta que notes que sigue jugando o sigue haciendo lo que estaba haciendo antes de que empezara a funcionar la reproducción del sonido. Luego, a intensidad del estímulo puede ser incrementada gradualmente, teniendo la precaución de no provocar una respuesta emocional en el perro. Si este procedimiento se continúa hasta que el estímulo en cuestión es presentado en su máximo potencial, será posible que la reacción de temor desaparezca por completo. Un arma de fuego con balas de salva o elementos de pirotecnia y comenzar a una distancia tal que el sonido emitido llegue a los oídos del perro a una intensidad muy baja, para luego, con el correr de los días, disminuir la distancia de emisión del sonido.
En los casos de mayor gravedad siempre es necesario utilizar una medicación adecuada a fin de lograr tranquilizar al animal para después aplicar la desensibilización sistemática. Desde ya el tratamiento a seguir debe estar en manos de un médico veterinario o de uno especializado en comportamiento animal, quienes serán los encargados de prescribir la medicación pertinente y de hacer un seguimiento de los resultados. Se suele prescribir CLOMICALM. Pero siempre después de haber puesto en marcha la desensibilización sistemática.
La mayoría de las consultas que reciben los veterinarios con respecto al miedo a los cohetes se concentran entre el 23 y el 31 de diciembre de cada año, lo ideal sería que los propietarios consulten con suficiente antelación como para poder implementar un tratamiento curativo y no sólo paliativo.
Espero haberte ayudado si tu perro sufre de estos miedos. No dejes que el perro le tenga miedo a nada. Después de las sesiones de desensibilización sistemática, ayúdale a que sea un curioso, poniéndole toda clase de objetos "extraños" para animarle a que se acerque y no sea un perro temeroso
Ali y Samba |